ELÓGIO DEL DISCURSO // RAFAEL PEÑALVER

Del 15 de Enero al 29 de Marzo.

El arte de la palabra, produce una vibración de color, afecta y conmueve al igual que la armonía musical en mi bemol menor. Rafael Peñalver, ha alcanzado la madurez que permite hablar de lo que importa, la reflexión de una vida en los pinceles, la narrativa incomoda de ejecutar discursos en la abstracción para condenarnos a la reflexión o la búsqueda.

El porqué , este trazo, este color, esta forma o simetría, pareciera que compone rimas mientras combina colores. Hablar de la pintura es un ejercicio que incomoda, es inherente la interpelación a la inteligencia inconsciente del arte contemporáneo. Los discursos, el afiche ha pasado de moda y retoma una fuerza la pintura por aquellos artistas que han planeado desde el siglo xx por las diferentes corrientes artísticas para finalmente volver a instalarse en la pintura. Es ese vuelo, el aprendizaje convulso el que incorpora a la tela un pragmatismo severo, una contundencia ligera del trazo que tan difícil hace poder juzgar la experiencia.

Dicen que lo difícil es hacer que parezca fácil, la pintura de Peñalver ha llegado a ese impás, la facilidad se ha impuesto a la forma, el discurso se ha quebrado por la propia acción y la certeza de una trayectoria busca lugares universales donde su pintura elogia al poeta que también pinta con sus versos.

La generación de Peñalver esta impregnada de poetas, la poesía formo parte de sus discursos, de su crecimiento artístico y del paradigma que vivió una España afectada por las derivas posteriores a los encuentros de Pamplona. Los fuera de formato, los conceptuales, los nuevos medios, han sobrevolado la obra de Rafael Peñalver para finalmente volver de nuevo a la pintura, a la investigación del color y a la naturalidad que permite confrontar experiencia, sentimientos y reflexión