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60 ADADÁ en Kárstica

Residencia artística de intercambio en colaboración con 60 ADADÁ de Saint Denis (Francia)
Junio 2026

 

El colectivo francés 60 ADADA inicia en Kárstica (Cañada del Hoyo) la investigación comunitaria «Memorias Cruzadas» sobre el exilio español
Cuenca 8 junio 2026
  • Los artistas de Saint-Denis trabajarán con la población local de Cuenca para rescatar relatos orales de migración, refugio y resistencia histórica.
  • Cuatro destacados creadores del colectivo —Sophie Bravo de la Peña, Marc Guillermin, Mira Baek y Silvia Minni— lideran el proyecto en el territorio.
  • La iniciativa rinde homenaje al legado de Saint-Denis como municipio de acogida de los exiliados políticos españoles tras la Guerra Civil.
Cañada del Hoyo, Cuenca. — El municipio conquense de Cañada del Hoyo se convierte en el epicentro de un innovador ejercicio de memoria histórica y diálogo europeo. El colectivo de creadores franceses 60 ADADA, con sede en la ciudad de Saint-Denis (París), ha iniciado su residencia de investigación y producción artística en Kárstica Espacio de Creación. El proyecto se desarrolla bajo el paraguas temático de «Memorias Cruzadas», una propuesta diseñada para conectar de forma directa las vivencias de la población rural conquense con el pasado migratorio y político compartido entre España y Francia.
Esta colaboración bilateral e independiente es coordinada por el Museo Centro de Artes de Vanguardia La Neomudéjar (Madrid). La iniciativa utiliza las instalaciones de la antigua estación ferroviaria de Cañada del Hoyo como un laboratorio expandido. El objetivo principal es descentralizar la producción artística contemporánea y rescatar memorias de resistencia al margen de los circuitos oficiales.
 
Saint-Denis y la herencia del exilio republicano
El marco conceptual de «Memorias Cruzadas» parte de un fuerte vínculo histórico y emocional: la ciudad periférica de Saint-Denis fue uno de los núcleos urbanos franceses que mayor cantidad de exiliados políticos españoles acogió tras el fin de la Guerra Civil y durante la dictadura franquista. Décadas después, los descendientes de aquella diáspora y los nuevos creadores que habitan el tejido multicultural de Saint-Denis regresan a la España rural para cerrar el círculo de la memoria. [1]
El proceso de investigación que el Soixante Adada llevará a cabo en Cañada del Hoyo se basará en la co-creación y la escucha activa con los habitantes del pueblo. Los artistas recopilarán testimonios orales, fotografías domésticas, cartas y objetos familiares vinculados al trauma del desarraigo, la huida y la resistencia. Con este material, se busca contraponer la memoria del exilio español en Francia con los relatos locales de la posguerra y el posterior fenómeno de la despoblación en la «España vaciada». [1]
 
Perfil de los artistas residentes y disciplinas en el territorio
El proyecto cuenta con la implicación directa de cuatro artistas multidisciplinares franceses asociados al colectivo, cuyas trayectorias aportan enfoques clave para este laboratorio de memoria:
  • Sophie Bravo de la Peña: Artista plástica volcada en la investigación pictórica abstracta y figurativa. A través de su obra explora las «resonancias íntimas», la superposición de texturas y el impacto de la memoria sobre la materia, elementos fundamentales para traducir plásticamente los testimonios orales del territorio conquense. [1234]
  • Marc Guillermin: Escultor especializado en instalaciones. Trabaja a partir del ensamblaje y modelado de metal, chapas martilladas y objetos recuperados o de desecho. Su práctica artística interroga el orden, el desorden y la reparación, ideal para intervenir simbólicamente el entorno ferroviario de la antigua estación de Kárstica. [1]
  • Mira Baek: Creadora que transita entre la instalación visual, el dibujo y los procesos lentos de la materia orgánica. En proyectos anteriores ha analizado las dinámicas humanas frente al aislamiento y las pausas temporales, aportando una mirada sensible sobre el tiempo de la posguerra y las ausencias provocadas por la migración. [1]
  • Silvia Minni: Fotógrafa e investigadora visual enfocada principalmente en la fotografía analógica y la captura del movimiento difuso. Su trabajo de campo captura las tensiones del paisaje y la imposibilidad de congelar un recuerdo claro, sirviendo como base técnica para el tratamiento del archivo fotográfico familiar de los vecinos de Cañada del Hoyo. [12]
 
Un proceso artístico abierto a los vecinos
Lejos de trabajar a puerta cerrada, los creadores del colectivo francés desplegarán una metodología de arte público y comunitario. El proceso incluirá círculos de memoria (encuentros abiertos con los mayores de Cañada del Hoyo para registrar las historias orales del territorio) y talleres de mediación basados en sesiones plásticas y de archivo fotográfico compartidas con la comunidad local.
Las obras e investigaciones resultantes de esta inmersión comunitaria se presentarán en una muestra abierta en la propia estación de Kárstica. Posteriormente, la exposición se trasladará a la sede del Museo La Neomudéjar en Madrid para visibilizar el impacto social de los contramodelos culturales y la vigencia de la memoria democrática en Europa.

SILVIA MINNI

Silvia Minni nació en Alemania y actualmente vive y trabaja en Francia. Estudió fotografía en el Istituto Europeo di Design de Roma.

El cuerpo y la condición humana se convierten en su sujeto, objeto, soporte, medida y materia; elementos que cuestiona, sublima o parodia, abriendo así una reflexión sobre cuestiones políticas, sociales, culturales y metafísicas.

Serie Memento Mori, “Incontinuum”, Exposición bipersonal, KP Gallery, Seúl, Corea del Sur, 2024

Memento mori es la obra en la que Silvia Minni transforma su propio cuerpo. El acto fotográfico posee la característica inherente de conformar un encuadre a través de la relación entre quien fotografía y el sujeto fotografiado. En este proceso, el objeto capturado se convierte tanto en el propósito como en el sujeto del encuadre. Silvia sacrifica su propio cuerpo en este tránsito: mediante el uso de largas exposiciones, captura el proceso de transformación del cuerpo y del rostro —imperceptible para el ojo humano— y lo encierra en marcos grotescos. El cuerpo atrapado en el encuadre muta con una vitalidad inquietante, transformándose en formas y expresiones abyectas.

En la filosofía occidental, la vista ha sido considerada el sentido más noble entre los sentidos humanos desde Platón. En la epistemología posterior a Descartes, el «sujeto que ve» es sinónimo del «sujeto que piensa». A través de este oculocentrismo, el cuerpo femenino ha sido frecuentemente cosificado o distorsionado. Sin embargo, el cuerpo de la artista parece burlarse de tales perspectivas: deforma las expresiones faciales, desdibuja los contornos de la carne y devuelve la mirada al público en un gesto de desafío.

Gilles Deleuze define el rostro humano como una zona privilegiada, una desterritorialización que nos aleja de la animalidad, y habla de la «rostreidad» (visagéité). La obra de Silvia diverge de los signos de identificación del rostro impuestos por el orden masculino, transformando la cara y el cuerpo en masas de texturas grotescas e integrando diversas emociones en un solo encuadre. Su trabajo libera el cuerpo al mismo tiempo que, paradójicamente, exhibe la vitalidad de la carne humana en su tránsito hacia la muerte; busca fracturar la mirada única, explorando la diversidad de los sujetos y la desterritorialización de la subjetividad. El título Memento mori, que significa «recuerda que vas a morir», parece hablarnos —a quienes estamos vivos y respiramos— de la paradoja del aroma de la vida y de la contradicción misma de la existencia.

LENA, comisaria

 

SOPHIE BRAVO DE LA PEÑA

Comencé a pintar al óleo y con espátula: marinas, figuras y motivos abstractos en tonos bastante monocromáticos, incluyendo a veces collages u otros materiales. Después continué con el óleo, pero a través de planos cromáticos lisos (aplats), inspirados en mis experiencias industriales. Paralelamente, trabajé intensamente en libros y cuadernos a la tinta, la gouache, la acuarela y otros medios —con o sin collage—, experimentando con combinaciones de colores, formas y composiciones. A partir de estas obras, di el salto hacia formatos mucho más grandes, sobre papel o lienzo acrílico.

Gracias a mi profesión como ingeniera de transportes, tuve la oportunidad de presenciar operaciones logísticas de carga pesada en puertos de todo el mundo, especialmente en Asia, África y Oriente Medio. Estos lugares de infinitas partidas y llegadas —donde el ruido de las máquinas, los cables y las maniobras de manipulación se mezcla con el grito de las aves marinas; donde el lento movimiento de las grúas y las barcazas se baña en la luz del clima y del mar— han marcado y fascinado mi imaginario.

Mis pinturas y dibujos relatan estas múltiples impresiones dentro de un paisaje estructurado / no estructurado que despierta en el espectador el deseo de explorar todas las posibilidades. Es un proceso y una búsqueda constante entre el fluido y la materia, o del fluido dentro de la materia; entre lo que se dice y lo que se calla. El resultado final es, a veces, completamente inesperado: el culmen de una sucesión de imágenes que aparecen, se deconstruyen y se reconstruyen de manera diferente en cada etapa de la creación.

 

https://bravodelapena-peintre.odexpo.com/

MIRA BAEK

Mira Baek es una artista plástica nacida en 1976 en Corea del Sur. Graduada en la Escuela de Bellas Artes de Versalles en 2014, vive y trabaja en Francia desde 2009.

A partir de su línea de investigación, la artista desarrolla una técnica mixta que transita entre la fotografía, el vídeo, la escultura, el dibujo, la instalación y el grabado. Su proceso creativo se basa en la repetición y la acumulación, interesándose profundamente en la correlación entre la pregunta y la respuesta: entre la vida y la muerte, el paso del tiempo, la transformación y el movimiento de lo vivo.

 

En dos rostros

Busco describir la cohabitación de la dualidad mediante dos rostros que adoptan una expresión de sufrimiento.

Creo mis obras manteniendo viva la memoria de mi familia. Cuando era pequeña, el carácter brutal de mi padre hacia mi madre me traumatizó. Tenía verdadero miedo de su violencia; su brutalidad me desestabilizó. Por lo tanto, este trauma de mi infancia queda representado a través de estos dos rostros: el mío y el de mi madre.

Sin embargo, en mis esculturas existe una doble imagen. Una vez colocada, la escultura de estos rostros proyecta una silueta que recuerda a un pene invertido. Esta posición representa la decadencia phálica, por lo que también se puede vislumbrar en ella la brutalidad masculina.

Trabajo con diferentes medios, notablemente la escultura, el grabado y el vídeo, siempre en estrecha relación con mi objeto de investigación.

MARC GUILLERMIN

«Marc Guillermin, decorador, herrero y cerrajero artístico de profesión, desarrolla también una producción artística autónoma a base de piezas metálicas. Sobre su trabajo como artista plástico, escribe: “Concibo estructuras de formas aéreas, en chapas martilladas, acumulaciones de formas; imagino construcciones meditativas que parecen estar en levitación, piezas inspiradas en ciclos cambiantes, olas, nubes, llamas, estructuras desmontables, experiencias sonoras donde chocan piezas ruidosas, instalaciones como cuerpos vivos por los que circulan flujos energéticos, construyo conexiones de colores vivos, empalmes, injertos, hago brotar vegetaciones poéticas postindustriales, frutos que liberan su energía…”.

El resultado son universos inesperados, aéreos, acuáticos o terrestres, en los que la dimensión funcional de cada pieza queda oculta en favor de un discurso aparentemente caótico. Al analizarlo, este caos está sabiamente estructurado para alimentar el cuestionamiento y la ensoñación del espectador, invitado a encontrar nuevos usos para aquello que se le ofrece a la vista. Los ensamblajes híbridos e insólitos de Marc Guillermin constituyen auténticas máquinas de pensar, no porque puedan sustituir a nuestra inteligencia, sino porque la estimulan y la obligan a adentrarse en universos que habitualmente nos están vedados».

Louis Doucet, Mac Paris 2024