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Danza Butoh // DESELEGIDAS. Aula Nostra.


Danza Butoh
18 de Diciembre | 19:00** (La recogida de entradas es hasta las 18:30) | 5,00Eur

Una madrugada me desperté en otra vida. Una vida que dejé pasar hace una década. Lo más sorprendente es que me era más fácil reconocerme en mi vida paralela que en esta donde escribo temblando.

Mi dijeron que debía perdonar a mi pasado. Desde entonces me carcome la culpa de no saber cómo. ¿Y si yo fuese tú? No me elegí a mí mismo. Ni el niño elige el alboroto a partir del cual le obligan a entenderse como sujeto.

Existencias desangeladas contemplando de reojo vidas deselegidas que parpadean. Vidas deselegidas que brillan en la noche donde no soy ni niño, ni sujeto, ni responsable, ni consciente, ni culpable, ni yo. En la noche donde estoy apenas vivo, sueños de otros me estremecen.

Un museo donde las fronteras se desdibujan y el arte se filtra hasta el fondo de tus ojos. Una danza, seis cuerpos, seis solos y jardines de sueños.

–Ora Penumbra (Natividad Martín)–

Animal fruto
De sombra dada
yace atrás
vuelta
A la sombra
Siembra
Arbórea da
Vivo filo
de regreso

–En las entrañas se halla lo infinito (Laia Balaguer i Llaquet)–
En el origen, un círculo.
Que se cierra sobre si mismo.
Absoluta unidad celestial.

Y la cruz encarnó en la Tierra.
En forma. En cuerpo.

Frente a ti, un cuerpo al servicio de la verdad,
la cual solo se muestra cuando permites que la experiencia suceda.
Hoy, un cuerpo al servicio de lo simbólico.

Era absurdo buscar en las estrellas,
pues lo infinito es hacia dentro.

–Sociedad reptil. (Jesús Pardo)–
– Susurro I.

Presa ya de un futuro distópico. La dañada estructura sinóptica de una
sociedad dopaminizada al extremo provoca mutaciones en el genoma humano.
Su resultado, el homo reptilian.

Sus danzas , secretas odas a la coprofagia. Pues al abandonar la
costumbre de los homínidos de obtener B12 a través del autoconsumo de
sus heces , al no enseñar a los niños a devorar sus excrementos condenó
a la sociedad a la necesaria violencia carnívora.
Susurros…

–el : risoto (Heitiare Reus)–

Acuérdate que siempre está en un hoyo verde donde canta un río. Llenando tu boca de sus minerales y tu espíritu de su silencio. Boca abierta, tendrás frío. Naturaleza, mecerlo suavemente, y ayudarle a bailar lo que su corazón grita. Y si por casualidad te enamoras con tu luz, nunca morirás, siempre existirás en sus ojos. Ahora dime donde estas cuando te pierdas en tus memorias?

–Padecer la carne o la nostalgia de la memoria. (Celia Reyes)–

Esto trata solo de estirar partes del cuerpo en direcciones opuestas, de impulsos de la mano izquierda, de cuchillos en la arena, de diafragmas con dolores emocionales, de torsiones horizontales, de intentar desplazarse, de la dejadez, de la nostalgia, de la tensión y de las apneas.

Esto son muchas cosas y a la vez aún no se cuáles. Es una descripción, sin embargo también múltiples paisajes.

Aquí, en esto, sola, solo me dispongo a padecer lo de mi madre.

 

–Un otro proceso de… (Elena Arroyo)–
Hay algo profundamente conmovedor en ese tenaz intento, de parte de un ser exento de poder, a sustraerse al poder bajo todas sus formas. Obstinación y metamorfosis. Sobre K. y F. y algo de E.

Foto: David Martín
Foto: David Martín